En mi viaje por el norte viví una de las experiencias más lindas que me tocaron. Desde Tucuman donde la historia se mezcla con la calidez de la gente, donde cada parada te daban ganas de una empanada o un sanguche de milanesa. Después pasando por Salta donde el paisaje no deja de enamorar, cerros enormes y colores que cambian con las.horas del día... y las noches únicas con sus ritmos y peñas.
Mi viaje cierra en Jujuy, donde el paisaje sencillamente te sacude, la quebrada los cerros de colores, las salinas y sus alturas te hacen sentir pequeño. La gente jujeña con sus costumbres arraigadas y ese respeto único por la.tierra, te deja una sensación especial, como si algo te quedará dentro.
Volví con la sensación de haber pasado días hermosos rodeado de hermosos paisajes, gente amable y costumbres que te conectan con nuestra tierra.
Un viaje que no solo disfrute sino que también me conecto un poquito.
Muchas gracias !!!!!
Alejo Boticelli